Los Iberos y el Baile del Sapo
Había una vez, en un lugar muy lejano, unos amigos llamados los iberos. Ellos vivían en España hace muchos, muchos años. Los iberos eran conocidos por su gran sentido del humor y sus divertidos bailes.
Un día, mientras recogían frutas, encontraron un sapo muy especial. ¡Este sapo podía bailar! Los iberos decidieron llamarlo "Sapo Rítmico". Al ver al sapo moverse, todos se pusieron a reír y a aplaudir.
“Sapo Rítmico, ¿puedes enseñarnos a bailar?“ preguntó una ibera llamada Lía. El sapo hizo un salto y comenzó a dar vueltas. Los iberos lo imitaron, saltando y girando. ¡Era un gran espectáculo!
Al final del día, todos estaban cansados pero felices. Y así, los iberos aprendieron que bailar y reír juntos los hacía más felices. Desde entonces, cada vez que veían un sapo, sabían que era hora de bailar. ¡Qué divertido era ser ibero!